El síndrome postvacacional no es considerado una verdadera enfermedad por la comunidad científica, en realidad se trata de la dificultad de adaptación al puesto de trabajo tras un periodo prolongado de vacaciones. El regreso a la rutina no es sencillo, con horarios estrictos y con la presión añadida del trabajo. Es importante señalar que esta alteración afecta especialmente a personas con una visión negativa de su entorno laboral, a las que trabajan en un ambiente desagradable o a las que se sienten poco valoradas.

El llamado síndrome postvacacional se traduce en alteraciones del sueño (somnolencia diurna), sensación de cansancio, debilidad y ansiedad. Puede producirse una falta de  concentración y dificultad para ejecutar las tareas habituales. En general, puede afectar al rendimiento en el trabajo. Habitualmente todo vuelve a la normalidad en pocos días, y tan sólo en el caso de que este estado se prolongue más de dos o tres semanas es aconsejable consultar con un especialista.

Consejos para superar el síndrome postvacacional

Antes de reincorporarnos al trabajo:
  1. En primer lugar, y especialmente si hacemos un viaje de larga distancia, regresar con algunos días de antelación. Es recomendable adaptar nuestro horario al habitual del trabajo, sobre todo en lo relacionado con el sueño nocturno. Podemos limitar progresivamente el tiempo de siesta veraniega si sabemos que durante el calendario laboral no podremos disfrutar de ella.
  2. Acostumbrarnos a mantener una alimentación equilibrada, necesitamos la energía y los diferentes nutrientes para nuestra actividad diaria. No olvidemos la verdura y la fruta como elementos indispensables de la dieta. Es recomendable acostumbrarnos a cenar al menos dos horas antes de acostarnos.
  3. Si hemos iniciado una actividad deportiva durante las vacaciones, continuar con ella o retomar el deporte que practicábamos habitualmente. Si nuestro estilo de vida es sedentario, empecemos a caminar una hora al día, nos ayudará a relajarnos y a dormir mejor.
  4. Si somos de los pocos afortunados que hemos aprovechado para dejar de fumar durante nuestras vacaciones, no recaer con la excusa de la vuelta al trabajo, disfrutaremos de una mayor calidad de vida.
  5. Limitar o suprimir el café y el alcohol, solemos abusar de estas sustancias durante las vacaciones y debemos evitarlas.
Una vez incorporados al trabajo:
  1. El primer día debe servir para planificar las tareas y actividades, evitando la sobrecarga de trabajo. Podemos aprovechar para ponernos al día con los compañeros, compartiendo las experiencias de las vacaciones.
  2. Aprender a relajarnos y proponernos algún pequeño descanso de cinco minutos con estiramientos cada hora de trabajo, sobre todo si nuestra actividad es de oficina.
  3. Hidratarnos de forma adecuada si no estábamos acostumbrados a hacerlo, evitando bebidas azucaradas.
  4. No debemos llevarnos las preocupaciones del trabajo a casa, aprendamos a disfrutar y a relajarnos, recargaremos la energía para el día siguiente.

El regreso al trabajo puede ser un buen momento para buscar nuevas actividades, en familia o en solitario, deportivas o culturales. Son experiencias enriquecedoras y nos ayudarán a afrontar con éxito los pequeños problemas de cada día.

Doctor Vicente Gil Valdés, Director Médico del Área de Salud y Bienestar de International SOS