Alquiler con opción a compra

2020-01-17T16:21:03+02:0016 de diciembre de 2019|Sin comentarios

Según datos publicados recientemente por el diario Expansión, en el tercer trimestre de este año, el precio de la vivienda ha subido un 3,1% y el del alquiler un 1,7 en relación al mismo trimestre de 2018.

Ante estas cifra, puede surgir la siguiente duda…¿Qué es mejor, alquilar o comprar? Vamos a analizar una tercera posibilidad, que muchas veces no la contemplamos cuando queremos acceder al mercado inmobiliario: el alquiler con opción a compra, un tipo de contrato que permite al inquilino disfrutar de la vivienda durante un tiempo y a la finalización del mismo, comprarla pagando el precio pactado.

Este tipo de  contrato no cuenta con  una normativa específica, sino que se regirá principalmente por lo que hayan pactado el arrendador y el arrendatario, por lo dispuesto en la Ley de Arrendamientos Urbanos (en cuando a la parte del alquiler) y por el Código Civil (respecto a la compraventa de la vivienda)

En la formulación de este contrato, se tendrán en cuenta los requisitos propios de un contrato de arrendamiento: Duración del contrato, uso y disfrute de la vivienda, pago de la renta y prestación de la fianza.

Y por otro lado, los requisitos de la opción a compra: reserva de la propiedad, porcentaje de la renta destinada al pago del precio final y el establecimiento de una prima.

¿Qué implicaciones tienen estos últimos?

  • La reserva de la propiedad: Durante la vigencia del contrato, el inquilino tiene asegurada la posible compra de la vivienda, ya que el arrendador-propietario no podrá venderla a un tercero ni por un precio mayor al establecido en el contrato.
  • El porcentaje de la renta destinado al precio final: El arrendatario y el arrendador pueden pactar que una parte de la renta se destine al pago del precio final de la vivienda, restándose esas cantidades en el momento de realizar la compraventa.
  • Finalmente, las partes pueden pactar una prima en relación al derecho de opción a compra. Es decir, fijarán una cantidad que el inquilino abonará al arrendador en el momento de la celebración del contrato, y que el arrendador podrá quedarse si al final el arrendatario no llega a ejercer su derecho de opción a compra.

Estas son las características básicas de un contrato de arrendamiento con opción a compra.

Si queremos adaptar el contrato a las circunstancias de cada caso en particular o dotar al mismo de mayor seguridad jurídica, siempre es conveniente contar con la asistencia de un abogado.

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