Hace ya mucho tiempo que el proceso de internacionalización dejó de ser competencia exclusiva de las grandes empresas para pasar a ser una práctica que ha llegado a medianas y pequeñas corporaciones. La búsqueda de nuevos mercados implica penetrar en regiones ajenas a los marcos de actuación acostumbrados. Es ahí cuando se requiere un alto nivel de conocimiento de estos entornos porque conviene recordar que el traslado de la actividad propia de la empresa suele ir acompañada del despliegue de sus empleados, cuya responsabilidad recae en la organización. Dentro de los aspectos a considerar,  cada vez cuentan con mayor presencia los estudios que incluyan claves para entender la realidad política, económica, financiera e incluso medioambiental de la zona de destino.

Ahora que la última gran crisis financiera comienza a diluirse,  las empresas buscan desplegarse hacia mercados emergentes, zonas donde también han sucedido cambios políticos y sociales. De entre las regiones donde más invierten las empresas españolas cabe destacar a Latinoamérica, la cual ha está experimentando un notable giro político en los últimos años. Gran parte de los gobiernos han pasado de estar en manos de partidos de corte progresista o de izquierdas para girar al otro polo. Brasil, Argentina, Chile o Guatemala son solo algunos de los ejemplos del cambio sucedido en los últimos cuatro años. Si miramos concretamente el caso brasileño, llama la atención la figura de Paulo Guedes, más que probable próximo ministro de Economía de Bolsonaro, y discípulo de Milton Friedman y su escuela de Chicago. Parece evidente que la influencia que Guedes, defensor a ultranza de políticas económicas de corte liberal, pueda tener en las decisiones de ámbito económico marcará la pauta para las empresas que deseen invertir en el país brasileño, de ahí la importancia de conocer a fondo lo que puede suceder en los próximos meses e incluso semanas.

En un escenario líquido como el actual, en el que las cada vez es más complejo separar las esferas políticas, financieras y sociales, el actor que cuente con un mejor acceso a la información se colocará en una situación privilegiada. Si conocer quién ocupa el poder es relevante, también lo es estar al tanto de cuestiones como el calendario electoral, fundamental para saber qué se podrá esperar de las altas instancias de la Administración Pública.

Empresas públicas y privadas, contexto macro y micro, índice de criminalidad, acuerdos internacionales, grado de independencia del Poder Judicial, devaluación de la moneda, procesos políticos… Son solo algunos ejemplos de los elementos que pueden desestabilizar un negocio en el exterior. Por fortuna, hoy en día cada vez se cuenta con mejor y más información, con inteligencia que permite poder minimizar los riesgos y adelantarse a los obstáculos.

En un mundo globalizado donde el acceso a las fuentes de información abiertas es amplio, hay que tener la habilidad de incorporar la inteligencia a la visión estratégica Para completar esta acción es necesario contar con profesionales expertos en la materia, analistas que cuenten con la experiencia y la formación necesaria para desentrañar la actual realidad poliédrica.

Ricardo Lenoir-Grand Pons

Security Manager en International SOS