Como cada año, el día 4 de febrero se conmemora el Día Mundial contra el Cáncer, cuya finalidad es avanzar en la prevención y en el control de esta enfermedad. También pretende acercar a toda la población mundial a medios diagnósticos y a tratamientos avanzados.

Se calcula que uno de cada tres hombres y una de cada cuatro mujeres padecerán alguna forma de cáncer a lo largo de su vida. Los avances en la prevención y en el tratamiento han permitido que la supervivencia haya aumentado de forma significativa en los últimos años.

Más de un tercio de los cánceres son evitables con cambios en el estilo de vida y mediante un diagnóstico precoz, y todos conocemos los factores de riesgo asociados al cáncer, entre otros el consumo de alcohol y/o tabaco, una dieta inadecuada, la vida sedentaria y la exposición al sol o a sustancias cancerígenas en el ambiente de trabajo.

También es importante la vacunación frente a algunos virus, porque hay infecciones crónicas que derivan en algún tipo de cáncer (de hígado en el caso de hepatitis B, de cuello de útero como consecuencia del papilomavirus).

Por otro lado, la pandemia que estamos sufriendo ha significado un retroceso evidente porque, según un informe de la Sociedad Española de Oncología Médica, uno de cada cinco pacientes con cáncer en España no ha sido diagnosticado durante estos meses.

Sin embargo, la época que nos ha tocado vivir es apasionante y el futuro esperanzador, porque se avanza hacia un modelo de detección precoz, de concienciación por parte de las autoridades y de difusión de hábitos saludables en los colegios.

Y algo esencial, llegaremos al enfoque multidisciplinar y al verdadero tratamiento personalizado del cáncer.

En este sentido, señalamos dos ejemplos de avances ya empleados en la actualidad:

• La farmacogenética:

Analiza el perfil genético del paciente y permite conocer el tratamiento quimioterápico idóneo, evitando administrar el medicamento por no resultar efectivo o eliminando la toxicidad al reducir la dosis. De esta forma se selecciona a cada paciente para el tratamiento con el fármaco adecuado y con la dosis exacta.

• Biopsia líquida:

Muchos tumores cambian con el tiempo a través de sucesivas mutaciones. Las muestras de una biopsia convencional pueden recoger información parcial del tumor. Mediante este método, una analítica de sangre detectará las mutaciones del tumor presentes en el torrente sanguíneo. De esta manera se realiza un seguimiento real del cáncer, permitiendo instaurar un tratamiento personalizado.

Dr. Vicente Gil Valdés, Director del Área de Salud y Bienestar