El cuerpo humano es un sistema en equilibrio y debe mantenerse estable ante las amenazas internas y externas. El sistema inmunitario participa en este complejo ecosistema, protegiéndonos frente a los distintos agentes agresores o antígenos. El cuidado que procuremos al organismo también fortalecerá  nuestras defensas. Por este motivo, debemos  mantener unos hábitos de vida saludable y hacer que los más pequeños se habitúen a ellos.

5 recomendaciones para un estilo de vida saludable

A continuación indicamos las 5 pautas más importantes para una vida mucho más saludable.

  • En primer lugar, una alimentación sana y equilibrada contiene todos los nutrientes y vitaminas que necesita el organismo y refuerza el sistema inmunológico. No hay evidencias científicas de que los suplementos vitamínicos eleven las defensas del cuerpo (la vitamina C en pastillas, por ejemplo,  no previene las infecciones respiratorias), y sin embargo el exceso en su consumo puede resultar perjudicial. Debemos respetar las cinco raciones de fruta y verdura diarias, consumir frutos secos y lácteos (preferiblemente desnatados) y limitar el consumo de carnes rojas y los embutidos. Mantengamos una hidratación correcta y evitemos ingerir más calorías de las que necesitamos. Una dieta alta en grasa reduce la respuesta inmunológica pero recordemos que las dietas bajas en calorías tampoco son sanas si no están prescritas por un médico.
  • En segundo lugar, el ejercicio físico regular realizado de forma moderada también contribuye a mejorar las defensas a cualquier edad, contribuyendo a combatir el estrés y a mantener los niveles de inmunoglobulinas. Genera mecanismos de limpieza de las vías respiratorias y acelera la llegada de glóbulos blancos a las distintas regiones del organismo
  • En tercer lugar, combatir el estrés, verdadero enemigo contra el que sí debemos luchar. Y es preocupante el estrés crónico, por ejemplo el que están sufriendo muchas personas durante la pandemia. El estrés genera la producción de cortisol, que puede producir una disminución de linfocitos en sangre y alteraciones en sus funciones protectoras.
  • Un cuarto punto no menos importante para mantener hábitos de vida saludable es evitar fumar y beber alcohol. El consumo de tabaco crónico hace que disminuyan las defensas del aparato respiratorio. Provoca alteraciones en la barrera protectora del epitelio alveolar, al producir irritación y disminución de la función mucociliar. Los fumadores tienen más probabilidades de desarrollar una forma grave de coronavirus.
  • En quinto lugar, el descanso. Dormir las horas suficientes influye en la regulación de la respuesta inmune, entre otras cosas porque disminuye el cortisol.

Cuidemos nuestro organismo, pero en cualquier caso no olvidemos que la higiene (lavado frecuente de manos), el distanciamiento social y el uso de mascarillas ayudará a nuestro sistema inmunitario a mantener a raya al temido covid 19.

Dr. Vicente Gil Valdés -Director del Área de Salud y Bienestar