Muchos son los consejos que vamos a recibir estos días sobre cómo prevenir la COVID-19 en las reuniones familiares, porque constituyen situaciones ideales para la propagación del virus. El esfuerzo de todos puede evitar una tercera ola, que provocaría una nueva crisis sanitaria y social.

Por eso, nuestro consejo es poner énfasis en las medidas preventivas y huir de la confianza que genera encontrarnos entre familiares y amigos.

Puede que suene exagerado, pero se trata de evitar contagios y muertes. Debemos seguir como guía las recomendaciones de las autoridades y evitar los desplazamientos durante las fechas navideñas.

Si nuestro trabajo y la actividad diaria lo permiten, salgamos lo mínimo imprescindible 10 días antes de las fechas señaladas, y, a ser posible, aislémonos en nuestros domicilios.  

La premisa es limitar los contactos al máximo, aunque para ello no nos reunamos con las mismas personas de años anteriores, especialmente con nuestros mayores. Ellos suelen padecer patologías previas y tienen menos resistencia frente a las infecciones. Reducir el número de personas en cada casa es la medida que más va a impactar, evitando la transmisión de la enfermedad al colectivo más vulnerable. No arriesguemos ahora, sabiendo que dentro de unos meses dispondremos de la vacuna; intentemos que la comida o cena se circunscriba al núcleo familiar. Muchas familias han decidido mantener las reuniones navideñas mediante vídeollamada, una opción muy sensata a considerar si la tecnología lo permite, aunque resulte impopular.

Si presentamos algún síntoma de la enfermedad (dolor de cabeza, tos y/o fiebre), quedémonos en casa. Con sintomatología o sin ella, y aunque nos hayamos hecho un test rápido y el resultado sea negativo, podemos estar contagiados y transmitir el virus.

Consejos para reuniones: comer o cenar en otro domicilio

Y si finalmente nos reunimos para comer o cenar en otro domicilio,

  • Recordemos dejar los zapatos a la entrada y lavarnos las manos.
  • Estrenemos una mascarilla nueva y llevemos otra de reserva.
  • Si somos los organizadores, no olvidemos comprar mascarillas desechables.
  • Y es muy importante señalar algo a lo que nos resistimos con frecuencia: por incómodo que resulte, la mascarilla debe usarse durante toda la reunión, nos la quitaremos exclusivamente entre plato y plato, y lo ideal es guardarla en una caja individual para tal uso o en una funda de papel.
  • Como casi nunca será posible celebrar las reuniones al aire libre, al menos ventilemos la estancia durante quince minutos cada hora, aunque se pueda sentir algo de frío; es recomendable, por tanto, ir más abrigado de lo habitual.
  • En cuanto al momento de la comida, cada uno debe disponer de sus propios platos, vasos, copas y cubiertos.
  • Los niños pueden disponer de vasos y platos diferenciados (de otro material y de colores, por ejemplo).
  • Los aperitivos no deben estar al alcance de todos en los mismos recipientes y se servirán en cada plato, idealmente por la misma persona.
  • No se deben compartir alimentos ni brindar tocando vasos o copas de otros.
  • Si el espacio lo permite, sentémonos de forma alterna con una silla o espacio vacío entre cada dos personas.
  • Si los mayores están presentes en la reunión, es necesario que guarden una distancia mayor que el resto; no olvidemos que los aerosoles también son una de las vías de contagio.
  • Evitemos besos, abrazos, los gritos, fumar o cantar con un volumen elevado, y después de la reunión familiar cada uno se debe desplazar a su domicilio habitual, rehusando acudir a otras casas o fiestas.

Aunque estos días no estemos con los mayores, debemos animarlos a que hagan ejercicio y a que mantengan una alimentación equilibrada, rica en fruta y verduras.

Pronto estaremos a salvo y volveremos a relacionarnos como antes.

¡Mucho ánimo, mucha fuerza y el deseo de una Feliz Navidad para todos!

Vicente Gil Valdés

Director Salud y Bienestar

SOS Seguros y Reaseguros, S.A.U. – SOS Assistance España, S.A.U

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