El SARS-COV-2 es el coronavirus que causa la COVID-19. Está formado por una cadena de ARN, rodeada por una capa de proteínas. Para infectar necesita células huésped y actúa como un verdadero parásito. El virus penetra en la célula, crea copias de su propio ARN e induce la producción de proteínas, creando “nuevos virus” que salen de la célula para infectar a otras.

El organismo responde con complicados mecanismos de defensa, como la producción de anticuerpos por parte de los linfocitos B y de variedades de linfocitos T capaces de destruir las células infectadas.

Cuando se supera la infección, se pueden detectar anticuerpos frente al virus, aunque no conocemos la duración de la inmunidad en todos los casos. Ante otro ataque del mismo virus, actuarán esos anticuerpos circulantes.

La finalidad de las vacunas es producir este mismo efecto de recuerdo del virus (generar la producción de anticuerpos), pero sin que se presente la temida infección.

Las vacunas frente a la COVID-19 son aprobadas para su administración tras superar la fase 3 de ensayos clínicos (haber sido testadas en decenas de miles de voluntarios con mínimos efectos secundarios y con la respuesta inmune deseada). Entonces pueden comenzar a administrarse a la población general.

¿Cuáles son los tipos de vacuna frente a la COVID-19?

  • Vacunas de ARNm.

Es la primera vez que se ha desarrollado una vacuna con esta revolucionaria tecnología, porque lo que se inyecta es material del virus modificado genéticamente. Las células producen proteínas que inducirán la fabricación de anticuerpos. Las vacunas de Pfizer (la que se suministra actualmente en España) y la de Moderna son de este tipo.

  • Vacunas con fragmentos de virus vivos inactivados.

El organismo responde como si se tratara del propio virus (es la tecnología de la vacuna de la hepatitis B). Las vacunas chinas utilizan esta tecnología (Sinovac y Sinopharm).

  • Vacunas con un vector viral.

Este vector lleva en su interior el ARN del virus modificado, se producen las proteínas del virus y se fabrican anticuerpos. La vacuna de Astra/Zeneca utiliza esta tecnología, similar a la de la vacuna de la viruela.

En ningún caso se trata de vacunas con virus vivos y son efectivas (parece que también frente a nuevas cepas de coronavirus). Y, una vez vacunados, si padecemos la enfermedad, será de una forma leve.

No desaprovechemos la ocasión si tenemos la fortuna de recibir la vacuna, nos protegeremos, protegeremos a los demás y evitaremos la pérdida de más vidas.

Vicente Gil Valdés – Director Salud y Bienestar